HISTORIAS
Nota: Los capítulos de Roy Campanella, John Henry "Pop" Lloyd, Mamie "Peanut" Johnson y George "Mule" Suttles de la Temporada 4 de las Ligas Negras están incluidos en el juego base. Cualquier contenido futuro se incluirá en las actualizaciones del juego, las cuales se tendrán que descargar con una conexión a Internet.
LA TEMPORADA 4 DE LAS LIGAS NEGRAS
El presidente del Museo del Béisbol de las Ligas Negras, Bob Kendrick, está de regreso, y está tocando los grandes éxitos: una nueva lista de leyendas de los años dorados de las Ligas Negras. En The Show '26, comenzamos la cuarta temporada de este modo inolvidable con cuatro fascinantes leyendas de las Ligas Negras: uno de los más grandes receptores en la historia del béisbol, uno de los bateadores de potencia más temidos que el juego haya visto, el mejor campocorto que las Ligas Negras hayan producido y una joven que era baja de estatura pero una presencia gigantesca en el montículo.
Roy Campanella
Campy, como era conocido cariñosamente, comenzó su carrera profesional como un asombroso receptor de 15 años bajo la tutela del miembro del Salón de la Fama Raleigh "Biz" Mackey. Campanella siguió los pasos de Mackey y se convirtió en uno de los mejores jugadores en usar las espinilleras. Aunque su carrera se vio trágicamente interrumpida por un devastador accidente automovilístico, Campy dejó un impacto descomunal en solo diez temporadas en las Grandes Ligas: varios premios MVP y triunfos en la Serie Mundial, así como un merecido lugar en el Salón de la Fama del Béisbol.
John Henry "Pop" Lloyd
Pop Lloyd fue una superestrella de cinco herramientas adelantado a su tiempo; un campocorto que bateaba cuarto en el orden de algunas alineaciones excepcionalmente talentosas, a la vez que defendía su posición con estilo y excelencia. El mismísimo Babe Ruth se refirió a Lloyd como "el mejor jugador de béisbol que vio en su vida". Al principio de su carrera, recibió el apodo de "Pop" en referencia al sonido que hacía la pelota al salir de su bate, o al golpear el guante del primera base después de un lanzamiento potente desde el campocorto. Sin embargo, más tarde, "Pop" estuvo a la altura de su apodo de otra manera, ya como un querido y respetado veterano del béisbol que orientó y guio a la generación siguiente.
Mamie "Peanut" Johnson
Una de las tres mujeres que jugó en las Ligas Negras, y la única en desempeñarse como lanzadora, la Johnson de 1.6 m de altura no inspiraba mucho miedo desde el montículo, hasta que comenzaba a lanzar la bola. No se llega a un récord de 33-8 en el montículo sin talento de grandes ligas, y la bola rápida de Peanut era temible. Más adelante, su bola curva, que aprendió gracias al gran Satchel Paige, se convirtió una maravilla por derecho propio. Cuando no estaba lanzando, Peanut jugaba en segunda base y tenía un promedio de bateo entre .260 y .285, lo cual le mereció el respeto de compañeros y fanáticos por igual como una gran jugadora de dos vías.
George "Mule" Suttles
"No te preocupes por que la mula se quede ciega. Solo carga el carro y pásame la soga". Mule Suttles caminaba con suavidad, pero blandía un gran bate de 50 onzas y lo hacía bien. Cuando Suttles dejó las minas de carbón de Alabama para unirse a los Birmingham Black Barons, nació una carrera de superestrella. Conectó jonrones de larga distancia con ese gigantesco bate, incluido uno, mientras jugaba en Cuba, que voló más de 500 pies y aterrizó en el Océano Atlántico, pero también fue un bateador equilibrado, con un promedio de .340 en su carrera. Impresionante en todos los sentidos, Mule se puso el equipo al hombro y tiró del carro como pocos otros lo hicieron.